Decisiones que cuentan tu historia personal y profesional

Estaba escuchando a Tony Robbins cuando, como casi siempre me sucede, me han venido muchas ideas y reflexiones a la cabeza. La que más ha resonado en mi inquieta mente ha sido la siguiente: Si nuestra historia es producto de nuestras decisiones, tendré que echar un vistazo y repasar las decisiones que más han afectado a mi vida personal y profesional.

¿Sería interesante hacerlo, no?. Después de todo así sabré si me conviene o no repetir la estrategia.

Cuando «contamos nuestra vida» podemos tender a echar balones fuera y responsabilizar a las fuerzas del bien o del mal (según nos conviene) de nuestra andadura y resultados. Es posible que para muchas personas el azar sea un jugador importante en la partida aunque, no nos engañemos, la capitanía la debemos de tener nosotros. Si no fuese así, no nos saldría a cuenta levantarnos de la cama.

Por cierto, ha llegado a mi memoria una experiencia más repetida de lo que me gustaría que aconteció en mi vida profesional hace ya más de diez años. Por aquel entonces yo hacía selección de personal y estábamos en una época (para algun@s gloriosa) caracterizada por el reinado del noble ladrillo. Costaba mucho encontrar personas disponibles para trabajar; había movimiento en el mundo laboral y encontrar peones para cadenas de producción se convertía en algo así como una proeza. En esos días oí, y más de una vez, de boca de chicos de no más de 20 años, sin formación pero con grandes pretensiones que «no se levantaban de la cama por menos de 1500 Euros». La risa tonta era lo que me entraba a mí; en aquellos tiempos me levantaba (y ahora, también lo hago y lo haría) por menos de esa cantidad. Lejos de juzgar conductas u otras épocas anteriores me pregunto qué será de ellos en éste, nuestro presente laboral. Quién sabe!!!

Más allá de esta anécdota no podemos negar que las decisiones que tomamos o no tomamos marcan nuestra vida profesional y personal. La clave está en saber identificar qué tipo de decisiones tendemos o no a tomar y si estamos satisfechos con ellas y con las consecuencias que nos han generado. Por mi parte he de decir que hay decisiones que he tomado que, aunque incómodas y dolorosas en su momento, han sido la antesala de mi nuevo hogar; donde quiero estar personal y profesionalmente.

Decidir qué hacemos o no hacemos, de quién nos fiamos, con quién nos aliamos, en qué nos formamos o cómo nos relacionamos son decisiones clave poner los cimientos de nuestra estructura vital. Los resultados son importantes sí pero no menos que la autoría; si te equivocas, por lo menos que sea tu equivocación porque tú conscientemente hayas decidido lo que querías hacer.


Y no te olvides de que siempre estamos a tiempo de cambiar de opinión, de que la llave eres tú y de que en agua estancada soló crecen sabandijas.

Y si te pregunto:

¿Sabrías identificar las tres decisiones más relevantes de tu vida personal y profesional), ¿Volverías a decidir lo mismo?, ¿Qué has aprendido?. ¿Te levantarías de la cama por menos de 1500 Euros mensuales? (La última, es broma).
Y no te olvides de que siempre estamos a tiempo de cambiar de opinión, de que la llave eres tú y de que en agua estancada soló crecen sabandijas.