Y dice la Pelaya

» Quizás has pensado que te has librado de mí; no te lo crees ni tú. Vamos, que aquí sigo. He tenido mucha plancha y poco tiempo para darte guerra pero aquí estoy. A tu servicio y a mi libre albedrío.

¿Cuál es tu estación del año preferida? La mía, el otoño. Si no fuera por el frío…Los colores, los olores o la simple caída de la hoja invitan a una buena taza de cacao, un «carajillo» o cualquer placer de la vida de estos que  animan, relajan y alimentan emociones. Ver hojas que caen o caídas me ayuda a darle una vuelta a esto de la vida,  parar y reflexionar. Comienzo a desnudarme para dejar atrás pesos innecesarios. Hacer espacio interior para la nueva temporada otoño-invierno siempre es buena idea.

Estoy seleccionando una foto para mi libro. Cómo suena, «mi libro». Mi hijo me diría que no me ponga «chulita» porque la verdad es que eso de ser escritora suena pretencioso. Dejémoslo en que he escrito algo que espero y deseo que aporte a quien lo lea. Ni más ni menos. El caso es que tenía seleccionadas dos fotos…A mí me parece que soy yo pero debe ser que los años no perdonan (una es la foto de mi web). Con tanto cariño como sutileza mi entorno me ha invitado a reflexionar sobre si he cambiado o no; debe ser que mi expresión no es la misma. Debe de ser que los años dejan huella y la expresión de mi rostro se ha completado con la experiencia del tiempo, las arrugas de mi más que intensa expresividad, los avatares de la maternidad y las caricias de todo tipo de emociones e intensidades. Ay madre! Que ya soy una «señora» .

Hay quien cree que vestidos ganamos y desnudos perdemos. Pueder ser o no. Esta es una buena frase que nos ofrece la  excusa perfecta para no ver más allá. Lo que esconde tu camisa no es otra cosa que tu corazón . Deberíamos ganar desnudos.  Vamos, que ya se que en el mejor de los casos mi imagen externa puede ser lo más parecido a una uva pasa por dentro quiero mantenerme fresca como una lechuga. Lo que soy, lo que siento, lo que añoro y deseo no hay paso del tiempo que logre arrugarlo. Y, lo tuyo, tampoco. No lo olvides.

Esta noche he dormido con «el del medio de los Chichos». Sigue con sus crisis vitales intermitentes pero tan genuino como siempre. Después de unos minutos de achuchones varios, me pregunta «¿Cúando nos despertamos?». Me encantan estos líos lingüísticos que tiene. Me hacen sonreir y me inspiran. ¿Cuándo despertaremos? Buena pregunta.  No es fácil pero mola muchísimo ir cogiendo la capacidad de sentir una tranquilidad y una paz interior que aguante estoicamente vaivenes del día a día. Para mí, eso es el despertar. Ir más allá de lo evidente. Respetarme y aceptarme. Quedarme e irme si lo necesito y dejar ir si lo necesitan.

Y, por todo eso y por mucho más he tomado decisiones. Algunas de ellas:

  • No soy escritora pero me voy a permitir compartir lo que escribo en un libro . Mira qué chulita soy.
  • Ya no soy tan joven pero quiero mantenerme fresca como una lechuga por dentro. Por ello, he decidido que voy dar el salto a Instagram. Dicen que allí están los más jóvenes; a ver si se me pega algo.
  • He decidido que soy perfectamente imperfecta. Que si conociese a alguien como yo primero echaría a correr pero luego volvería porque lo  bueno no tiene por qué ser fácil, ni comprensible ni cómodo. Lo bueno es bueno. Y yo, soy buena. Y ya está.
  • Y que me voy a permitir compartir alguna foto más personal. Veremos qué sale.

Ya ves que con la caída de la hoja una tiene más ganas de levantarse y dar guerra. ¿Serán los años o será que lallavesoyyo?

Que tengas buen lunes y mejor semana. Que no olvides a qué has venido. Que te portes todo lo mal que puedas pero con la mejor de las intenciones y que nunca nunca olvides que lallaveerestú  

Si quieres que hagamos pandilla en Instagram sólo tienes que seguir a La LLave Emocional.

Un abrazo.

P.D: Vaya lio de post, no?

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *