Y dice la Pelaya

«Estaba pensando yo en estas cosas del pasado. Dicen (seguramente será cierto) que todos tenemos pasado y presente. Lo del futuro es otro cantar. Hay quien se empeña en darlo por hecho pero, «ay! amigo» ¿Quién lo sabe?. No, no tengo ganas de ponerme trascendental. Para eso ya tenéis a Ana. A mí,  me va más lo de andar por casa.  ¿Qué tal te llevas con tu pasado? No es por ser cotilla que, un poco ya lo soy. Más bien es por hacerte pensar en cosas más raras que rutinarias. Ya sabes, cosas de las que no se come o vive pero que te comen o consumen si no lo haces.

Si no lo has pensado quizás deberías hacerlo porque, claro, si no nos llevamos un poco bien con nuestro pasado es muy posible que andemos enfadados con el presente y fastidiemos un poco el futuro. Eso pienso yo.

Con esto del pasado no me refiero a una película de miedo o asuntos turbulentos. Más bien estoy pensado en situaciones como acciones o conductas de las que nos arrepentimos, «cosas» importantes  que nos hubiera gustado hacer y no hicimos, relaciones rotas sin saber muy bien por qué, una mala palabra en un mal momento, etc. De eso, quien más quien menos, todos tenemos.

Y puede parecer una tontería pero, no lo es. Una digestión mal hecha en la pasado puede ser una indigestión continuada a en el presente y una úlcera en el futuro.  Quien no dijo, hizo, perdonó o aceptó algo importante para él, es posible que hoy siga con el dolor, el enfado, la frutracción, el desencanto y un sinfín de emociones sin digerir.  No va a desaparecer por sí sólo. No caigamos en la tentación de pensar en que lo que no se habla o piensa no existe.

¿Qué hacer? Pues un «chequeo mental y emocional». Como la ITV de los coches, una revisión de cuestiones pasadas. ¿Alguna nos afecta más de la cuenta? Si la respuesta es «No»  revisión pasada. Todo en orden. Si la respuesta es SÍ, no cerremos el libro. Leamos lo que nos quiere decir o decidamos qué hacer.

Si deseamos hacer lo que no hicimos, hagámoslo.

Si deseamos pasar página sin mayores cambios entendamos que forma parte del pasado, agradezcamos lo que nos ha enseñado, perdonémonos recordando que todos tenemos derecho a equivocarnos, aprender y seguir. Y, sigamos.

Si no tenemos valor para enfrentarnos a ello seamos honestos con nostros mismos y permitámonos no estar al 100%. Pactemos una tregua con nosotros mismos con el compromiso de pasar la ITV en cuento nos sintamos preparados.

Puedes estar pensando en que parece fácil pero no lo es. Tienes toda la razón. No digo que sea fácil porque tiene su complejidad. Eso si, hacerlo es tremendamente útil y liberador. Merece la pena el esfuerzo. Incluso muchos más que llevar unos zapatos tan bonitos como incómodos, ir al gimnasio o ponerte a dieta.

El pasado afecta al presente y condiciona el futuro. Merece la pena poner en orden el pasado para liberarnos hoy y evolucionar mañana.

Creo que Ana me está «comiendo la cabeza» porque a veces hablo como lo hace ella. Si es que, las malas compañías…

Anda, aunque sea sábado, entre paseo y paseo, cervecita y cervecita o película y película, dale una vuelta al tema que en agua estancada sólo crecen sabandijas.

#lallaveerestúconacentoenlaú#  

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *